Santísima Virgen María
Señor San José
San José bendito tú has sido el árbol elegido por Dios no para dar fruto, sino para dar sombra.

Sombra protectora de María, tu esposa; sombra de Jesús, que te llamó Padre y al que te entregaste del todo. Tu vida, tejida de trabajo y de silencio, me enseña a ser fiel en todas las situaciones; me enseña, sobre todo, a esperar en la oscuridad.
Siete dolores y siete gozos resumen tu existencia: fueron los gozos de Cristo y María, expresión de tu donación sin límites. Que tu ejemplo de hombre justo y bueno me acompañe en todo momento para saber florecer allí donde la voluntad de Dios me ha plantado. Amén.
José ha sido colocado al lado de María como el serafín que guarda el Tabernáculo.
Hay un «sí» de Jesús a la Encarnación, como en el Salmo 39 (cf. Hb 10,5) y hay un « sí » de María en nombre de toda la humanidad, pero hay también un «sí» de José, que funda la Sagrada Familia.
José es grande, es justo, y entregado a Dios, espera al Mesías. Acepta con alegría «tomar a María bajo su responsabilidad» desde el momento mismo en que comprende los planes de Dios.
 
AVE   A SAN JOSE

Ave José, imagen de Dios Padre
Ave José, padre de Dios Hijo
Ave José, templo del Espíritu Santo
Ave José, te saludo, esposo y custodio castísimo de la  Madre de Dios
Ave José, el mayor auxilio de la Iglesia
Ave José, guardián de la pureza
Ave José, gran amante de la pobreza
Ave José, excelente ejemplo de mansedumbre y paciencia
Ave José, modelo de humildad y obediencia
Bendito seas tú,  entre todos los hombres.
Y Bendito sean tus ojos que vieron las cosas que todos los creyentes quisieron ver
Benditos sean tus oídos que oyeron las cosas que todos los creyentes quisieron oír
Y benditas sean tus manos, que acariciaron al verbo hecho carne.
Y Benditos sean tus brazos que cargaron a aquel que mantiene la existencia de todas las cosas.
Bendito sea tu pecho donde el hijo de Dios encontró un descanso amoroso,
Bendito sea tu castísimo corazón inflamado con el más ardiente amor.
Bendito sea Dios Padre que te escogió.
Bendito sea el hijo que te amo
Bendito sea el espíritu santo que te santifico
Bendita sea Maria tu inmaculada esposa, quien te amo como esposo y hermano
Bendito sea tu ángel de la guarda que te protegió
Y benditos sean siempre aquellos que te alaban y te aman.

Amen.