Varias verdaderas devociones a la Santísima Virgen.

1) Hay varias verdaderas devociones a la Virgen Santísima: no hablo aquí de las falsas.

2) Consiste la primera en cumplir con los deberes de cristiano, evitando el pecado mortal, obrando más por amor que por temor, rogando de tiempo en tiempo a la Santísima Virgen y honrándola como Madre de Dios, sin ninguna otra especial devoción para con ella.

3) La segunda tiene para la Virgen más altos sentimientos de estima, amor, veneración y confianza; induce a entrar en las cofradías del santo Rosario y del Escapulario, a rezar la corona o el santo Rosario, a honrar las imágenes y altares de María, a publicar sus alabanzas, a alistarse en sus congregaciones. Y esta devoción, al excluir de nuestra vida el pecado, es buena, santa y laudable; pero no es tan perfecta ni tan capaz de apartar a las almas de las criaturas y desprenderlas de sí mismas a fin de unirlas a Jesucristo.

4) La tercera devoción a la Santísima Virgen, de muy pocas personas conocida y practicada, es, almas predestinadas, La devoción perfecta a María.
Santísima Virgen María
Consagración total a María