Adorar a María sería ofender a Dios muy gravemente, sin embargo nosotros somos muy agradecidos con Ella porque Ella nos ha dado a Jesús, y por ser también el camino mas rápido hacia El.
Las devociones Marianas honran y buscan la ayuda maternal de María, ellas nos acercan mas y mas a Dios, porque honrando a María honramos a Dios también. Ella está íntimamente unida a la Santísima Trinidad, así que amándola nosotros también amamos a Dios. Entre mas amamos a Jesús, mas amamos a su Madre, y mientras mas amamos a María, mas amamos a Jesús. No hay absolutamente ningún peligro en las devociones Marianas.
Gálatas 4:6 La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!
El mismo Espíritu del Hijo también nos hace sentir amor por nuestra Madre Celestial.
Alabado seas Señor!
(FUENTE: http://www.theworkofgod.org)